¿Cómo son mis clases de marketing digital?

Oficina donde hago mis clases de Google Adwords y Seo
Hace unas semanas, Ana María, una mujer de 62 años, se contactó conmigo para obtener más información sobre mis clases de Google Adwords. Su objetivo era ayudar a uno de sus hermanos a promocionar los servicios de imprenta que ofrece y se les ocurrió que aprendiera marketing digital.

Básicamente, me dio a entender que ella era lo contrario a un nativo digital, por lo que podría ser una alumna más "complicada para aprender", ya que no tenía conocimientos previos sobre publicidad on line.

Ahí le expliqué que cuando yo empecé a estudiar periodismo, ni siquiera tenía computador y que cuando tuve que escribir mi primer artículo para un ramo, estuve toda una tarde, tecla por tecla, para redactar apenas una plana a espacio doble, pero que a la larga, aprendí.

Y lo mismo me ocurrió cuando comencé a introducirme en el mundo de Google Adwords. Yo no sabía nada y todo lo tuve que aprender de manera autodidacta, pero finalmente, lo conseguí.

Enseñar a aprender marketing digital

Una de las cosas básicas que hago en mis clases es enseñarle a mis alumnos a usar sus propios errores para aprender. 

Ana María me dijo en la primera clase que ella no se iba a atrever a "hacer cosas" en la cuenta de Adwords. Y eso es precisamente lo que sí se debe hacer. Si se comete algún error o se desconfigura algo, lo aprovecho para que veamos cómo se hace correctamente. Ese tipo de mecánica se graba en el aprendizaje de las personas.

Por lo tanto, siempre aliento a mis alumnos a que experimenten y se empapen de lo que quieren aprender, ya sea Google Adwords, Seo o content marketing. Es la manera más eficaz de hacerlo.


Dudas y buscar información

En línea con lo anterior, es fundamental que apunten lo que no entiendan o les cueste más al momento de practicar fuera del horario de clases. Usar las dudas como un recurso didáctico es más dinámico que seguir una pauta fija todo el tiempo.
El nivel de aprendizaje en las personas es diverso. Algunos tienen más facilidad para comprender ciertos temas que otros. Y en ciertos casos, un alumno puede tener conocimientos previos sobre algunos tópicos, por ejemplo.

En paralelo, también insto a mis alumnos a que busquen la información por su cuenta y que no siempre recurran a la clase misma para resolver sus dudas o enviarme un correo con preguntas. 

Antes de eso, es fundamental que "googleen", que busquen tutoriales en Youtube, que descarguen o-books y aprendan a seleccionar qué información es más útil para sus necesidades. En muchos casos, el autoaprendizaje es más efectivo y útil que una clase.

Más práctica y menos teoría

Otra de las cosas que he usado en mis clases es trabajar con los resultados obtenidos en sus campañas de Google Adwords, en las estrategias Seo que aplicaron en sus webs o el marketing de contenidos de sus blogs. 

Y lo anterior lo complemento con algunos conceptos teóricos, en los que trato de entregarles una visión más general sobre las estrategias, la planificación, le definición de sus objetivos y cómo usar de manera unificada y coherente esas herramientas digitales.

Finalmente, siempre trato de reconocer el progreso de su aprendizaje, del esfuerzo hecho fuera del horario de clases y de cómo han aprendido de sus ensayos y errores.

Tal como le dije a mi hija hace unos años, cuando tenía miedo de aprender a andar en bicicleta: "La única forma de hacerlo es que te caigas. Es imposible que te resulte a la primera y mucho menos que no lo intentes". Hoy día, maneja su bici tan bien como cualquier otro niño de su edad.

Tras completar su pack de 6 clases, Ana María progresó bastante. Logró estructurar su primera campaña básica y, las que hemos creado en conjunto ya han traído los primeros clientes y leads a la imprenta de su hermano. Según me contó, quiere seguir con las clases, para así seguir aprendiendo.